domingo, 9 de diciembre de 2012

Y volver a vender el corazón a nada...



Los sentimientos no tienen precio, se dan sin cambio, los sentimientos son regalados, pero en esta sociedad que vivimos se han convertido en algo extraño, todo lo maneja la burguesía que no sabe mucho de amar y respetar, que no sabe mucho de nada y sí de todo.

Una multitud grita y despeja las dudas,
otros desde el alma 
sacan versos y los colocan para el pueblo,
y los que deseen 
para que se mantenga la libertad 
que cada segundo, cada minuto,
nos la quieren quitar,
y ésa no quiero dejarla marchar,
quiero seguir haciéndole el amor cuando me dé la gana,
cuando esté inspirado,
cuando esté en la soledad,
que no quiere saber esta sociedad.

Un niño se baja del autobús
y no sabe a donde va,
una niña se baja y se dirige a lo claro,
todos en busca de la luz,
que les ofrece el mundo,
la dinastía de tantas sagas.

Un político
se levanta con la hoja en la mano
a recitar lo que le dicen que le conviene decir,
un poeta esta en la soledad pensando,
pensando lo que le gusta,
lo que quiere expresar,
no importa si te leen,
aunque sería emocionante que reacción tiene los demás,
pero en esencia importa lo que se escribe y se lee,
por cuenta propia,
y así continúa el amuleto,
la esfera oscura de la libertad
de la soledad,
y de esa inspiración que viene de no se donde,
pero que llega,
que se aparece
nadie la ve,
pero se siente su presencia,
y así surge la frase:
Y volver a vender el corazón a nada...

Lo vendo en lo que hago,
en lo que deseó, 
porque lo  que hago lo hago con amor,
por eso lo vendo a nada,
el amor lo contagia todo.



@versoloco



2 comentarios:

  1. hola esta precioso el poema igual a ti te quiero muchisimo amigo que cura las heridas de mi corazon

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