Los algodones se mueven como el viento,
las sonrisas son eclipse de lunares en las mejillas,
izquierda o derecha entre las señas del andén,
el universo se contagia de versos,
Neruda grita junto a Borges,
Wilde los escucha,
Lorca se duerme a la espalda del deseo,
los corazones palpitan como la hormiga en el tejar,
el sudor es el río de ilusiones,
el mar un montón de gotas sin sentido.
Todos gritan en el silencio al oído de los poros,
deseando despertar la melodía,
quizás a mediodía,
se diluye entre las hojas del coco,
los orines del nance,
el pistolero no tiene pistola,
solo se la mola.
El pájaro es la voz de la delicia de nubes,
la voz de mi madre es poesía,
el universo no es universo sino es un verso.
El sonido de las ropas chocando en el piso,
el sofá moviéndose al son de cuerpos,
el sudor despinta la pintura del agua.
La voz y el ardor
de un animal de Troya
creando el desvelo de un día sin noche,
de una noche sin ocaso,
de un ocaso sin hilo,
de un deseo sin juguetes,
es no tener sentido.
Suave como la letra,
se va moviendo la ropa del alma.
@versoloco
Toni Nihilista.
